Navegador Chino «Redcore», ¿una copia de Google Chrome?

Navegador Chino «Redcore», ¿una copia de Google Chrome?


Una empresa emergente de Pekín, que presumía de haber desarrollado el primer navegador de internet «cien por cien» chino, debió admitir que este está en gran parte basado en el Chrome de Google, informó hoy el diario South China Morning Post.

Redcore, la «startup» autora de este navegador, tuvo que salir al cruce de las críticas recibidas tras haber anunciado el desarrollo de un software para la red íntegramente nacional, a raíz de que en las redes sociales algunos internautas mostraran que muchas líneas de su código eran iguales que las del Chrome.

Redcore toma el código de programación del gigante americano, lo ‘tunea’ y lo vende como una innovación china

A pesar de las palabras de Chen, los internautas no han tenido clemencia. “El navegador tiene el corazón de Google escondido tras una capa roja”, ironiza un internauta en Weibo, el Twitter chino, haciendo referencia al hecho de que, según datos de Redcore, su navegador funciona sobre todo en instituciones gubernamentales y en empresas estatales. “Es la copia más cara que he visto nunca”, añadía otro usuario de la popular red social. “Este tipo de empresa hace negocio agitando la bandera del patriotismo, pero no dejan de ser delincuentes”, sentenciaba un tercero. La lista de críticas es interminable.

De momento, la empresa ha retirado el navegador de su página web. Pero el debate continúa, y enfatiza la necesidad que China tiene de avanzar en su capacidad de innovación y de romper su idilio con la copia. Es algo que también ha manifestado de forma contundente el editor del Science and Technology Daily, Liu Yadong. “En mi opinión, en 1919 -cuando nació el Movimiento del Cuatro de Mayo, que buscaba modernizar el país- China carecía de un espíritu científico; y en 2019 seguirá careciendo de él”, sentenció en un discurso crítico muy poco habitual en China. “El nivel de las innovaciones indígenas es bajo y las investigaciones fundamentales son pobres”, apostilló.

Sin duda, el escándalo de Redcore llega en un momento delicado. China y Estados Unidos, las dos principales potencias mundiales, protagonizan una guerra comercial que está dejando al descubierto tanto las carencias de ambos como la creciente interdependencia que caracteriza al mundo globalizado. También demuestra que la tecnología es uno de los sectores en los que las fronteras son más difusas y en los que la colaboración internacional resulta imprescindible.


Fuente: clarin.com ver / elpais.com ver


 

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